
La FIFA y la UEFA tomaron la decisión de expulsar a la selección de Rusia del Mundial de Qatar 2022, para el que debía jugar la repesca; así como no dejar competir a los clubes en torneos internacionales, siendo el Spartak de Moscú el primer afectado al quedar fuera de la Europa League.
Estas medidas fueron adoptadas hoy por el Buró del Consejo de la FIFA y el Comité Ejecutivo de la UEFA, respectivamente, los máximos órganos de decisión de ambas instituciones en estos asuntos urgentes, ante la invasión de Ucrania por parte de Rusia iniciada el pasado día 24.

«El fútbol está totalmente unido y es plenamente solidario con todas las personas afectadas en Ucrania. Ambos presidentes esperan que la situación en Ucrania mejore significativa y rápidamente para que el fútbol pueda volver a ser un vector de unidad y paz entre los pueblos», señalaron ambos organismos.
La resolución conjunta de la FIFA y la UEFA se hizo pública después de la recomendación hecha este lunes por el COI a las federaciones y a los organizadores de competiciones, para que «no inviten ni permitan la participación de deportistas o dirigentes rusos o bielorrusos».
Hasta el momento las federaciones de Inglaterra, Albania, República Checa, Dinamarca, Irlanda, Polonia, Noruega, Escocia, Suiza, Suecia, Francia y Gales han anunciado que no se enfrentarán a Rusia en ninguna competición y categoría.

La FIFA ya anunció el domingo, tras una reunión del Buró de su Consejo, una serie de medidas contra Rusia, entre ellas que no se dispute en su territorio competición internacional alguna, además de vetar su bandera y su himno.
De acuerdo a esas medidas, Rusia sólo podía jugar con el nombre ‘Unión de Fútbol de Rusia (RFU)‘ y sus encuentros como equipo local los disputaría en campo neutral y sin público. La recomendación hecha hoy por COI y adoptada ya por federaciones internacionales de otros deportes, además de la FIFA, pretende «proteger la integridad de las competiciones deportivas mundiales y la seguridad de todos los participantes».
El pasado día 25 y tras la entrada de tropas rusas en Ucrania, la UEFA ya decidió que San Petersburgo no acoja la próxima final de la Champions League el 28 de mayo y eligió el estadio de Francia Saint-Denis en París como nueva sede de la competición.