
A solo tres días del inicio del Mundial 2026, una polémica extradeportiva sacude la organización del torneo. El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan, reconocido como el mejor colegiado africano de 2025, fue inadmitido y deportado por las autoridades migratorias de Estados Unidos tras arribar al Aeropuerto Internacional de Miami.

Según confirmó la Federación Somalí de Fútbol, Artan contaba con pasaporte diplomático y una visa estadounidense previamente aprobada. Sin embargo, fue retenido durante varias horas en controles migratorios antes de recibir la negativa de ingreso y ser enviado de regreso a Turquía.
La decisión frustra un momento histórico para el fútbol de Somalia, ya que Artan había sido designado por la FIFA como el primer árbitro somalí en dirigir partidos de una Copa del Mundo absoluta, tras destacadas actuaciones en competiciones internacionales.
La Federación Somalí calificó la medida como un golpe a los principios de igualdad que promueve el fútbol. Debido a la logística del Mundial, que se disputa entre Estados Unidos, México y Canadá, su participación en el torneo es considerada prácticamente imposible.
Hasta el momento, la FIFA no se ha pronunciado oficialmente ni ha anunciado un reemplazo. El caso se suma a otros problemas migratorios reportados por integrantes de delegaciones de países como Irán e Irak, generando cuestionamientos sobre las garantías de acceso para los participantes acreditados del Mundial 2026.