
La idea de ver a Lionel Messi disputando la Copa Libertadores ya no suena a fantasía de redes sociales. Desde la dirigencia del Inter Miami, el objetivo está sobre la mesa. Jorge Mas, propietario del club, confirmó que existen conversaciones con Conmebol para analizar una posible participación de equipos de la MLS en el torneo más emblemático de Sudamérica.

“Yo sí he tenido conversaciones con Conmebol y con Alejandro (Domínguez) de ver la participación en Copa Libertadores. Se que son temas entre Concacaf y Conmebol, pero creo que si se puede seguir creciendo el fútbol hemisféricamente con la participación de clubes norteamericanos y mexicanos, la competencia sería mejor”, afirmó Mas.
El contexto no es menor: el fútbol en Estados Unidos atraviesa una etapa de expansión acelerada y la figura de Messi aparece como el catalizador perfecto. Según Mas, el diálogo con Alejandro Domínguez, presidente de Conmebol, apunta a integrar a los campeones de la MLS y la Liga MX, siempre que exista un acuerdo institucional con Concacaf.
La propuesta busca elevar la competencia a nivel hemisférico, mezclando el poderío histórico sudamericano con el crecimiento comercial y deportivo del norte. El principal desafío pasa por el ajuste de calendarios, una barrera que históricamente frenó este tipo de iniciativas.
El impacto sería global. Con Messi liderando a las Garzas, la Copa Libertadores ganaría visibilidad internacional, mayor valor televisivo y un atractivo sin precedentes. Un escenario que todavía depende de decisiones políticas, pero que ya dejó de ser un simple sueño.
La historia de los equipos de la Concacaf en este certamen tiene un legado importante, principalmente a través de los clubes mexicanos. La participación de la Liga MX se extendió desde 1998 hasta 2016, dejando actuaciones memorables que demostraron la competitividad de la región. No obstante, los equipos de Estados Unidos han tenido una presencia casi nula en esta competición.
